Corrían los últimos años del siglo XVII y el templo, que ya era lugar de culto en época romana antes de ser mezquita e iglesia católica, volvió a mudar su piel: de la austeridad gótica a la epifanía ornamental del barroco. Esa celebración del adorno, de la pintura abigarrada, de los angelotes y rocallas de contornos florales de Juan Pérez Castiel han vuelto a salir a la luz en todo su esplendor gracias a una profunda rehabilitación. Su coste ha ascendido a 4,7 millones de euros y ha sido sufragado íntegramente por la fundación privada de Hortensia Herrero, vicepresidenta de Mercadona y esposa de Juan Roig, presidente de la firma de supermercados"
Impresiona ¿verdad?
Preciosa foto. Si os gusta el barroco no dejéis de hacer esta visita en vuestro próximo viaje a La hermosa Valencia
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